Los años nuevos son mágicos. Parecieran todos iguales, si; pura falacia eso del cambio, pura invención eso de una suerte de renacimiento. Y así es… te pasas la vida sin discriminar entre lo acontecido, sentido y vivido el 31 de diciembre y lo acontecido, sentido y vivido el 1 de enero.

“Electroemociograma” plano.

Y, de repente, un año todo es distinto.

Llega el uno de enero y se derrumban tus cimientos. Se rompen. Se caen. Tu suelo se resquebraja como una hoja de otoño cuando la pisas… Las paredes que te daban cobijo te dejan desnudo, aterido del frío que arrastran las palabras heladas y el techo se extingue dejándote ver lo pequeño que eres…

Y lo lloras todo. Lloras a raudales. Lloras a espuertas. Lloras a gritos. Lloras a mares preñados de hieles antiguas.
Y lo lloras todo.

Seca la última lágrima comprendes eso del año nuevo…

Yo creía que era el tiempo que había vivido.
Los besos que había dado.
Los abrazos que me apuntalaron.
Los versos que ya pintaban mi alma.
Las palabras aprendidas; las palabras escuchadas.
Las manos que tatuaban la memoria de mi piel.
Los pasos que dibujaban el mapa de mis amaneceres.

Pero no…

Soy el tiempo que me queda por vivir.
Los besos que aún no he dado.
Los abrazos que habrán de apuntalarme.
Los versos que cambiarán el color de mi alma.
Las palabras que todavía no he escuchado…
Las manos que aún no son parte del archivo histórico de mi vida.
Los pasos por caminar, los que dibujarán nuevos cartogramas.

Pura potencia…

Eva López Álvarez

 

ausencia-no-quiero-que-me-veas palabras manos pies_caminante1

Anuncios

Puedes echar raíces en un segundo. Formar tu mundo entero a partir de un instante.

Lograr que tus cimientos sean tan grandes como una palabra y lograr que tu vida quepa en ella; que tenga sentido; que sea hermosa; que merezcan la pena el resto de horas…

 

Loco.

Te dirán.

 

Los cimientos son la base, lo son todo. Fuerza, madre, resistencia, apoyo, eje, epicentro, nudo, raíz. ¿Cómo una palabra podría ser la base? ¿Cómo un segundo, efímero, extinto antes de producirse siquiera?

 

Locos.

Les diré, mientras recuerdo ese maravilloso fotograma de “Los Puentes de Madison” en que Clint Eastwood le dice a Meryl Streep: […]”esa clase de certeza solo se presenta una vez en la vida”

 

Locos.

Me reafirmaré.

 

Los cimientos pueden ser tan, tan, tan fuertes; tan tan tan sólidos como lo que dura un instante. EL instante. El tuyo. No renuncies a buscarlo.

 

 

                                                                                                        Eva López Álvarez

 

casa-de-arbol